Insuficiencia venosa crónica: señales de alarma y cuándo realizar un Doppler venoso en Bogotá

Sentir las piernas cansadas al final del día, notar que los tobillos se hinchan sin una razón aparente o despertar con calambres nocturnos puede parecer parte de la rutina. Sin embargo, cuando estos síntomas empiezan a repetirse, el cuerpo suele estar enviando un mensaje que no conviene ignorar. La insuficiencia venosa crónica —una enfermedad muy frecuente en adultos— suele avanzar silenciosamente y, en muchos casos, las primeras señales son tan sutiles que pasan desapercibidas durante meses o incluso años.

Reconocer estas alertas tempranas marca una diferencia enorme: permite actuar a tiempo, evitar complicaciones y acceder a tratamientos menos invasivos. El Doppler venoso, un estudio no doloroso y de gran precisión, es hoy la herramienta que nos ayuda a confirmar si estos síntomas corresponden realmente a un problema venoso.

Tabla de contenidos

¿Por qué es clave reconocer las señales tempranas de insuficiencia venosa?

La insuficiencia venosa crónica no aparece de un día para otro. Es un proceso progresivo en el que las venas de las piernas van perdiendo la capacidad de llevar la sangre de vuelta al corazón de forma eficiente. Al inicio, las molestias son intermitentes y fáciles de atribuir al estrés, al calor, al ejercicio o a una jornada larga de trabajo. Pero detectar estos cambios a tiempo es fundamental.

Cuando se reconocen las señales tempranas:

Ignorar estos primeros síntomas es lo que suele llevar a que la insuficiencia venosa avance sin control, generando complicaciones que pudieron evitarse. Por eso, escuchar lo que el cuerpo comunica —aunque sean señales pequeñas— es el primer paso para actuar de forma preventiva y consultar a tiempo.

Cuando un paciente llega temprano al consultorio, el camino es más sencillo: el diagnóstico es más claro, el tratamiento más amable y los resultados más favorables. 

Señales de alarma que podrían indicar insuficiencia venosa crónica

Aunque muchas personas asocian la insuficiencia venosa únicamente con la presencia de varices visibles, la realidad es que el cuerpo suele enviar señales mucho antes. Algunas son sutiles, otras aparecen de manera intermitente, pero todas comparten un origen común: dificultad en el retorno venoso. A continuación, se detallan las señales más importantes y cómo interpretarlas desde el punto de vista clínico.

Pesadez y cansancio persistente en las piernas: cuándo deja de ser “normal”

Síntomas de insuficiencia crónica en Bogotá - Cansancio en las piernas - Ecodoppler Vascular

La sensación de pesadez es uno de los primeros signos de que las venas están trabajando con más esfuerzo para movilizar la sangre. Suele intensificarse al final del día o después de permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse.

¿Por qué ocurre?

Cuando las válvulas venosas comienzan a fallar, la sangre tiende a acumularse en las piernas. Ese estancamiento genera presión en los tejidos, lo que se traduce en sensación de peso, cansancio y una fatiga difícil de aliviar con descanso.

Señales que sugieren progresión:

Cuando estos cambios se vuelven frecuentes, es recomendable valorar la función venosa con un Doppler.

Inflamación que aparece en las tardes o después de estar mucho tiempo de pie

Síntomas de insuficiencia crónica en Bogotá - Inflamación en las piernas - Ecodoppler Vascular

La inflamación localizada en tobillos o piernas, especialmente al final del día, es una señal que suele pasar desapercibida. Muchas personas la atribuyen al calor o a “retener líquidos”, pero clínicamente puede ser uno de los primeros signos de insuficiencia venosa.

Edema vespertino: la señal más subestimada

El edema venoso se debe a que la presión dentro de las venas aumenta y el líquido empieza a filtrarse hacia los tejidos. Por eso aparece al final del día, cuando la gravedad ha actuado durante horas.

¿Cómo diferenciarlo de una retención de líquidos común?

Si la inflamación se vuelve constante, puede ser un indicio de reflujo venoso que debe estudiarse.

Hormigueo, ardor o calambres nocturnos: alertas de insuficiencia venosa inicial

Síntomas de insuficiencia crónica en Bogotá - Hormigueo en las piernas - Ecodoppler Vascular

Estos síntomas suelen confundirse con mala circulación general o déficit de minerales, pero cuando aparecen en conjunto o con cierta frecuencia, pueden estar relacionados con un problema venoso.

Cambios microcirculatorios que los explican

Cuando la sangre se acumula en las piernas, se produce una leve congestión de los tejidos. Esto altera el intercambio de oxígeno y nutrientes, generando sensaciones como ardor, pinchazos o calambres, especialmente en la noche cuando las piernas han soportado horas de presión.

Si los calambres nocturnos se vuelven repetitivos o dificultan el sueño, es una señal de alarma importante.

Cambios en la piel que no deben pasar desapercibidos

Síntomas de insuficiencia crónica en Bogotá - Cambio de color en las piernas - Ecodoppler Vascular

La piel revela mucho sobre la salud venosa. Con el tiempo, la presión aumentada dentro de las venas produce alteraciones visibles que deben ser evaluadas.

Es una de las señales más claras de daño venoso crónico. La piel toma un tono marrón o violáceo debido al depósito de hierro proveniente de los glóbulos rojos que se filtran por el aumento de presión.

La inflamación persistente en la zona puede generar picazón, descamación o irritación. Muchas personas lo confunden con dermatitis, pero cuando se localiza en el tobillo interno suele tener origen venoso.

Aunque son superficiales y delgadas, pueden ser un indicador temprano de que existe un aumento de presión en el sistema venoso profundo o superficial.

Dolor al estar de pie que mejora al elevar las piernas

Síntomas de insuficiencia crónica en Bogotá - Dolor al estar de pie - Ecodoppler Vascular

El dolor de origen venoso tiene un comportamiento muy característico: aumenta con la bipedestación y disminuye al elevar las piernas.

¿Por qué ocurre este signo tan distintivo?

Al estar de pie, la sangre debe ascender contra la gravedad. Cuando las válvulas venosas fallan, ese retorno se dificulta, la sangre se acumula y se incrementa la presión dentro de las venas. Al elevar las piernas, la gravedad ayuda a vaciar los vasos, reduciendo la presión y aliviando el dolor.

Sensación de pulsación o presión interna en las venas

Aunque menos común, algunos pacientes describen una sensación de “latido”, presión interna o congestión en la pierna afectada.

Relación con reflujo venoso detectable por Doppler

Cuando el reflujo es significativo, la sangre regresa con fuerza hacia abajo cada vez que se activa la bomba muscular al caminar. Esta inversión del flujo puede generar una sensación de presión intermitente o pulsante.

El Doppler venoso permite visualizar este fenómeno en tiempo real, confirmando si existe incompetencia valvular y en qué segmentos de la vena está ocurriendo.

Si presentas pesadez, hinchazón o calambres,

agenda una Ecografía Doppler en Bogotá y aclara el origen de tus síntomas.

Síntomas avanzados de insuficiencia venosa crónica que requieren consulta prioritaria

Cuando la insuficiencia venosa progresa sin diagnóstico ni manejo oportuno, las señales del cuerpo se vuelven más evidentes y suelen indicar que el sistema venoso ya está enfrentando un grado importante de sobrecarga. Estos síntomas no deben normalizarse ni esperar a que “pasen solos”, porque en esta etapa el riesgo de complicaciones aumenta y el tratamiento tiende a ser más complejo. Identificarlos a tiempo es clave para evitar daños mayores en la piel y las venas.

Una inflamación persistente que no desaparece durante la noche, acompañada de piel dura, brillante o de tono marrón oscuro, señala un avance significativo de la enfermedad venosa. Esta combinación suele indicar que los tejidos llevan tiempo sometidos a alta presión, generando fibrosis y alteraciones inflamatorias. Es un signo de alarma mayor, pues suele preceder la aparición de úlceras venosas.

Aunque las varices pueden estar presentes durante años sin causar molestias, un crecimiento rápido, cambios en su forma o la aparición de dolor súbito indican que la presión dentro del sistema venoso está aumentando. El dolor, especialmente si se acompaña de calor o sensibilidad al tacto, debe evaluarse con rapidez, ya que puede relacionarse con inflamación venosa o incluso con episodios trombóticos.

Las úlceras venosas son la manifestación más avanzada de la insuficiencia venosa crónica. Suelen aparecer alrededor del maléolo interno (tobillo) y se caracterizan por ser dolorosas, húmedas y de bordes irregulares. Una herida que tarda semanas en cerrar, o que reaparece constantemente, indica daño tisular severo y requiere atención médica inmediata para evitar infecciones y complicaciones mayores.

La flebitis, o inflamación de una vena superficial, suele presentarse como una zona roja, caliente y dolorosa en el trayecto de la vena. Cuando se acompaña de un pequeño coágulo (trombosis superficial), la molestia puede ser más intensa. Aunque no siempre es una situación grave, sí señala una alteración importante en el flujo venoso y aumenta el riesgo de trombosis más profundas. Por ello, cada episodio debe evaluarse con Doppler venoso para determinar su extensión y descartar complicaciones.

¿Cómo el Doppler venoso confirma si estos síntomas corresponden a insuficiencia venosa?

Cuando aparecen síntomas sugestivos de insuficiencia venosa, el Doppler venoso se convierte en la herramienta más precisa para confirmar el origen del problema. A diferencia de una evaluación visual o de una exploración física, este estudio permite observar en tiempo real cómo circula la sangre dentro de las venas y si las válvulas están funcionando correctamente. Es un examen no invasivo, indoloro y de gran valor clínico, especialmente en etapas iniciales o cuando los síntomas son confusos.

¿Qué detecta exactamente el Doppler?

El Doppler venoso muestra:

Esta información permite determinar si el paciente presenta insuficiencia venosa superficial, profunda o ambas.

Cómo diferencia entre reflujo venoso, obstrucción o problemas linfáticos

El Doppler tiene la capacidad de distinguir con claridad situaciones que clínicamente pueden parecer similares:

Reflujo venoso

Se observa cuando la sangre retorna hacia abajo luego de maniobras específicas; es el sello de una válvula incompetente.

Obstrucción venosa

Se evidencia cuando el flujo es lento, turbio o presenta interrupciones; puede deberse a una compresión, inflamación o trombosis.

Alteraciones linfáticas

A diferencia del edema venoso, el linfedema presenta un patrón de engrosamiento tisular que el Doppler ayuda a diferenciar, descartando problemas venosos profundos.

Esta capacidad diagnóstica es crucial para orientar el tratamiento adecuado y evitar intervenciones innecesarias.

¿Quién debería hacerse un Doppler venoso ante estos síntomas de insuficiencia venosa crónica?

El Doppler no está reservado solo para quienes ya tienen varices avanzadas. Es una herramienta de prevención y diagnóstico temprano, especialmente útil para quienes presentan síntomas recientes o factores de riesgo. Identificar a tiempo quién debe realizarse el examen puede evitar complicaciones a futuro.

Pacientes con factores de riesgo de insuficiencia venosa crónica

Ciertas condiciones aumentan la probabilidad de desarrollar insuficiencia venosa:

En estos casos, el Doppler es recomendado incluso antes de que aparezcan síntomas notorios.

Personas con síntomas recientes que aún no tienen diagnóstico

Cualquier paciente con pesadez persistente, inflamación vespertina, calambres nocturnos, cambios en la piel o dolor al estar de pie debería considerar un Doppler. Cuanto antes se realice el estudio, más sencillo es confirmar o descartar la enfermedad y orientar el manejo.

Pacientes con varices visibles y molestias progresivas

Cuando ya existen venas dilatadas o tortuosas, el Doppler permite determinar si son solo un problema estético o si existe una alteración funcional más profunda. Si además hay dolor, inflamación o crecimiento acelerado de las varices, el examen se vuelve imprescindible para evaluar el estado del sistema venoso y planear el tratamiento adecuado.

¿Tienes síntomas de insuficiencia venosa crónica? Acude a una Ecografía Doppler en Bogotá

Reconocer a tiempo los síntomas de insuficiencia venosa crónica —desde la pesadez persistente y el edema vespertino, hasta los cambios en la piel o la aparición de varices dolorosas— es fundamental para evitar complicaciones y proteger la salud circulatoria. Cuando estos signos comienzan a interferir en la rutina diaria o aparecen de forma repetitiva, la Ecografía Doppler venosa se convierte en el estudio indicado para entender qué está ocurriendo dentro de las venas y confirmar si existe reflujo u obstrucción.

Si has identificado alguna de estas señales en tus piernas o notas cambios que no tenían explicación, dar el siguiente paso es sencillo: agenda tu Ecografía Doppler y recibe una valoración especializada. Escuchar a tiempo lo que tu cuerpo comunica es la mejor manera de cuidar tu bienestar circulatorio hoy y en el futuro.

Preguntas frecuentes sobre los síntomas de la insuficiencia venosa crónica

Sí. Muchas personas presentan síntomas de insuficiencia venosa crónica —como pesadez, edema vespertino o calambres nocturnos— sin tener varices externas. Esto ocurre porque el problema puede originarse en venas profundas o en segmentos superficiales aún no dilatados. En estos casos, la Ecografía Doppler es fundamental para detectar reflujo o fallas valvulares que no se ven a simple vista.

Sí, y esta es una pista importante. El calor dilata las venas y facilita el estancamiento de sangre, lo que intensifica los síntomas de insuficiencia venosa crónica. Durante el ejercicio ocurre un aumento de presión en las piernas que también puede acentuar la sensación de pesadez o ardor. Estos cambios no significan que debas evitar la actividad física, pero sí que es recomendable una evaluación Doppler si se repiten con frecuencia.

Frecuentemente. El edema linfático, la osteoartritis o incluso la neuropatía pueden generar molestias similares. La diferencia está en su patrón: en la insuficiencia venosa, los síntomas suelen empeorar en la tarde, afectar sobre todo tobillos y mejorar al elevar las piernas. La Ecografía Doppler permite diferenciar entre reflujo venoso, obstrucciones o alteraciones que no son de origen vascular.

Lo ideal es realizar el estudio cuando los síntomas de insuficiencia venosa crónica se vuelven repetitivos: pesadez diaria, hinchazón vespertina, cambios en la piel o calambres nocturnos frecuentes. No es necesario esperar a que aparezcan varices o úlceras. Detectar el reflujo venoso en etapas iniciales permite un manejo más sencillo y eficaz.

Es posible que disminuyan temporalmente, pero esto no significa que la causa esté resuelta. La mejoría al elevar las piernas es, de hecho, un indicador típico de insuficiencia venosa. Si los síntomas regresan cada día o empeoran con ciertas actividades, es señal de que el retorno venoso está comprometido y se requiere una Ecografía Doppler para evaluar el sistema venoso.

En lugares como Ecodoppler Vascular, donde se realiza la ecografía de tejidos blandos en Bogotá, este tipo de atención especializada marca la diferencia.

Sí. Durante el embarazo aumenta el volumen sanguíneo y la presión sobre las venas de la pelvis, lo que puede desencadenar síntomas como pesadez, arañas vasculares o hinchazón persistente. Estas molestias pueden mantenerse después del parto. Un Doppler venoso posparto ayuda a valorar si existe reflujo significativo o venas afectadas que requieren seguimiento.

Sí. Aunque muchas veces es bilateral, la insuficiencia venosa puede afectar solo una pierna, especialmente cuando el reflujo se origina en una vena específica o existe una obstrucción localizada. La asimetría —más hinchazón, dolor o cambios de color en una pierna— es una razón importante para realizar un Doppler venoso y descartar trombosis o reflujo segmentario.

Sin un manejo adecuado, generalmente progresan. Sin embargo, algunos pacientes notan estabilidad temporal si cambian hábitos, usan medias de compresión o reducen el tiempo de pie. Aun así, estas medidas no corrigen el reflujo venoso. El Doppler es clave para saber si el sistema venoso está compensado o si existe un deterioro silencioso que podría generar complicaciones futuras.

Las arañas vasculares pueden ser un signo estético aislado, pero cuando se acompañan de pesadez, ardor o edema, pueden corresponder a síntomas de insuficiencia venosa crónica. El Doppler ayuda a determinar si existe reflujo subyacente, especialmente en venas perforantes o safenas, que no es visible exteriormente.

Hinchazón súbita en una pierna, dolor intenso y localizado, enrojecimiento acompañado de calor o la aparición de una vena dura y dolorosa son señales de alarma que podrían indicar flebitis o trombosis superficial. Estos cuadros requieren valoración inmediata y un Doppler venoso para descartar complicaciones.

¿Qué es el síndrome de May-Thurner y cómo se detecta con Doppler?

En el campo de la medicina vascular, existen enfermedades que, aunque no son tan conocidas por la población general, pueden tener un impacto en la vida de quienes las padecen. Una de ellas es el síndrome de May-Thurner, una condición en la que una vena principal del abdomen se ve comprimida, dificultando el retorno venoso desde la pierna izquierda hacia el corazón. Esta alteración puede provocar inflamación, dolor e incluso trombosis venosa profunda si no se identifica y trata a tiempo.

Desde nuestra experiencia en diagnóstico por imágenes, sabemos que muchas de estas enfermedades pueden pasar desapercibidas si no se utilizan las herramientas adecuadas. Por eso, queremos hablar sobre el papel fundamental que cumple la ecografía Doppler vascular en la evaluación de esta patología. A través de este artículo, te explicaremos en qué consiste el síndrome de May-Thurner, cuáles son sus síntomas y factores de riesgo, y cómo el Doppler nos permite detectar signos clave para llegar a un diagnóstico oportuno y confiable.

Tabla de contenidos

¿Qué es el síndrome de May-Thurner?

El síndrome de May-Thurner es una condición vascular en la que la vena ilíaca común izquierda se encuentra comprimida por la arteria ilíaca común derecha. Esta compresión crónica impide que la sangre fluya con normalidad desde la pierna izquierda hacia el corazón. Aunque puede estar presente desde el nacimiento, en muchos casos no se manifiesta hasta que surgen complicaciones, como una trombosis venosa profunda (TVP).

En términos clínicos, hablamos de un síndrome de compresión venosa ilíaca, y aunque no siempre se presenta con síntomas, su reconocimiento es fundamental para prevenir eventos trombóticos mayores. Esta patología también se conoce como síndrome de Cockett, aunque el término más aceptado actualmente es May-Thurner.

¿Qué ocurre en el cuerpo cuando se presenta este síndrome?

Cuando esta compresión se instala, la vena ilíaca izquierda sufre una obstrucción parcial o total del flujo sanguíneo. Con el tiempo, la presión continua de la arteria sobre la vena puede irritar su pared interna, favorecer la formación de engrosamientos (espolones endoluminales) y generar turbulencias del flujo venoso. Esto crea un ambiente ideal para la formación de coágulos y la aparición de síntomas venosos crónicos, como hinchazón, pesadez o dolor en la pierna afectada.

En muchos pacientes, esta alteración pasa desapercibida durante años, hasta que se desencadena un episodio agudo, como una trombosis venosa profunda. También puede manifestarse con signos más sutiles, como várices atípicas o recurrentes, especialmente en la extremidad izquierda, lo que debe encender una alerta clínica.

Diferencias con otras patologías venosas

Característica Síndrome de May-Thurner Trombosis venosa simple Várices comunes
Causa principal Compresión mecánica de la vena ilíaca por una arteria Formación de coágulo dentro de una vena Insuficiencia valvular en venas superficiales
Localización Vena ilíaca común izquierda (profunda) Cualquier vena profunda o superficial Venas superficiales, especialmente en piernas
Síntomas Hinchazón, pesadez, dolor en pierna izquierda Dolor súbito, inflamación, enrojecimiento Venas dilatadas, pesadez, calambres
Riesgo de recurrencia Alto si no se trata la compresión Moderado si no se anticoagula correctamente Bajo, suele controlarse con tratamiento conservador
Método diagnóstico Ecografía Doppler dirigida a región ilíaca Ecografía Doppler venosa Examen físico, Doppler superficial

Síntomas y factores de riesgo del síndrome de May-Thurner

El síndrome de May-Thurner puede pasar desapercibido durante mucho tiempo, ya que sus síntomas no siempre son evidentes en etapas iniciales. Sin embargo, conocer quiénes están en mayor riesgo y cuáles son los signos clínicos más comunes es clave para sospechar su presencia y actuar a tiempo.

Como profesionales de la salud vascular, sabemos que una evaluación temprana basada en estos factores puede marcar la diferencia entre un tratamiento preventivo y una complicación mayor como una trombosis venosa profunda (TVP).

¿Quiénes están en mayor riesgo del síndrome de May-Thurner?

Aunque esta condición puede afectar a cualquier persona, hay ciertos perfiles clínicos y situaciones que aumentan significativamente el riesgo de desarrollarla.

La prevalencia del síndrome es mayor en mujeres, particularmente entre los 20 y 40 años. Factores hormonales, anatómicos y vasculares influyen en esta predisposición.

Aquellos que ya han presentado un evento trombótico, especialmente en la pierna izquierda, deben ser evaluados por posible compresión venosa ilíaca como causa subyacente.

La falta de movimiento prolongada —como en viajes largos, postoperatorios o estadías hospitalarias— puede favorecer la formación de coágulos si existe una compresión previa no diagnosticada.

  • Onda pulsada: para estudiar el flujo en un punto específico.
  • Onda continua: para detectar flujos de alta velocidad a lo largo de todo el vaso.

Durante el embarazo, el volumen sanguíneo y la presión abdominal aumentan, lo que puede empeorar una compresión venosa ya existente. El riesgo también se mantiene en el postparto inmediato.

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Estas terapias elevan el riesgo de hipercoagulabilidad sanguínea, lo que puede desencadenar una trombosis si hay una obstrucción anatómica como la del síndrome de May-Thurner.

Signos clínicos más comunes del síndrome de May-Thurner

Cuando el síndrome comienza a manifestarse, lo hace a través de signos que a menudo se confunden con otras afecciones venosas. Reconocerlos nos permite actuar de manera más precisa y rápida.

Dolor o pesadez en la pierna izquierda

Es el síntoma más frecuente. Puede aparecer al final del día, con el calor o tras periodos de bipedestación prolongada.

Inflamación unilateral de miembros inferiores

La pierna izquierda suele verse más hinchada que la derecha, especialmente si el síndrome ya ha provocado una obstrucción parcial o total del flujo venoso.

Várices localizadas o recurrentes

Las várices que regresan tras tratamientos convencionales o que aparecen en zonas inusuales pueden ser signo de congestión venosa por una obstrucción profunda.

Cambios en el color de la piel

Oscurecimiento, enrojecimiento o manchas marrones pueden ser manifestaciones crónicas de una mala circulación en la pierna afectada.

Presencia de úlceras venosas crónicas

En casos avanzados, la presión venosa sostenida puede provocar lesiones en la piel que tardan en cicatrizar o se convierten en úlceras persistentes.

Si tienes antecedentes de trombosis o várices recurrentes, un Doppler venoso puede ayudarte a obtener un diagnóstico claro.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de May-Thurner?

El diagnóstico del síndrome de May-Thurner requiere una combinación de evaluación clínica cuidadosa y estudios por imágenes que permitan observar el flujo venoso y detectar posibles compresiones. En nuestra práctica diaria, muchas veces el diagnóstico empieza con una sospecha clínica basada en los síntomas del paciente, y se confirma con herramientas específicas como la ecografía Doppler o estudios más avanzados cuando es necesario.

Evaluación clínica inicial

Todo comienza con la historia clínica y el examen físico. Si un paciente presenta inflamación persistente en la pierna izquierda, sensación de pesadez o antecedentes de trombosis venosa profunda unilateral, debemos considerar la posibilidad de una obstrucción venosa central como el síndrome de May-Thurner.

En la consulta evaluamos la asimetría de las extremidades, cambios en la coloración de la piel, presencia de várices atípicas, y síntomas que empeoran con el tiempo o con el calor. Estos hallazgos pueden orientar la sospecha diagnóstica y justificar la solicitud de estudios por imágenes.

Métodos de diagnóstico por imágenes

Una vez planteada la sospecha clínica, necesitamos confirmar el diagnóstico con técnicas que nos permitan visualizar el sistema venoso profundo y detectar alteraciones en el flujo. Cada método tiene su indicación específica, dependiendo del contexto clínico y del objetivo diagnóstico.

Tomografía para síndrome de May-Thurner - Ecodoppler Vascular de Bogotá

Tomografía (angio-TAC)

La angiotomografía con contraste es útil para visualizar la anatomía venosa y arterial en la pelvis. Nos permite identificar con claridad la compresión de la vena ilíaca por la arteria ilíaca y descartar otras causas anatómicas. Es una técnica no invasiva, pero requiere el uso de medio de contraste y radiación.

Resonancia magnética para síndrome de May-Thurner - Ecodoppler Vascular de Bogotá

Resonancia magnética (angio-RM)

La angio-RM es una alternativa sin radiación que ofrece imágenes detalladas del sistema venoso, ideal para pacientes jóvenes o con contraindicación para el medio de contraste iodado. También permite evaluar la compresión venosa y el desarrollo de colaterales, aunque su disponibilidad es limitada en algunos centros.

Venografía invasiva para síndrome de May-Thurner - Ecodoppler Vascular de Bogotá

Venografía invasiva

La venografía es un procedimiento invasivo que permite visualizar en tiempo real el grado de obstrucción y realizar mediciones de presión. Además, puede ser terapéutica si se combina con colocación de stent. La reservamos para casos complejos o cuando se planifica tratamiento endovascular.

Ecografía doppler para síndrome de May-Thurner - Ecodoppler Vascular de Bogotá

Ecografía Doppler (el método de elección en etapas tempranas)

La ecografía Doppler es la herramienta más accesible, segura y útil como primer paso diagnóstico. Aunque su capacidad para visualizar la región ilíaca puede verse limitada por la anatomía del paciente, nos permite detectar signos indirectos de compresión, como disminución del flujo venoso, presencia de trombos o desarrollo de colaterales.

En manos expertas, el Doppler puede orientarnos de forma muy precisa hacia un diagnóstico temprano, evitando complicaciones mayores y guiando decisiones clínicas adecuadas desde el inicio.

Ecografía Doppler: herramienta fundamental para detectar el síndrome de May-Thurner

Cuando sospechamos del síndrome de May-Thurner, la ecografía Doppler se convierte en uno de los recursos más importantes que tenemos para orientar el diagnóstico de forma segura, rápida y no invasiva. Aunque existen estudios más complejos como la angiotomografía o la venografía, el Doppler sigue siendo la primera herramienta que utilizamos en la práctica clínica, especialmente en etapas tempranas o en pacientes con síntomas inespecíficos.

Este estudio nos permite observar en tiempo real cómo circula la sangre por las venas profundas de la pelvis y las extremidades inferiores, y detectar señales indirectas de compresión venosa, sin necesidad de contrastes ni radiación.

¿Cómo ayuda la ecografía Doppler a diagnosticar el síndrome de May-Thurner?

Una de las principales utilidades del Doppler en este contexto es la medición del flujo sanguíneo en la vena ilíaca común izquierda, que es la más comúnmente afectada por la compresión. Cuando existe una obstrucción parcial o total, el flujo venoso suele estar disminuido, acelerado o incluso ausente, dependiendo del grado de compromiso.

Si bien el Doppler no siempre puede mostrar directamente la arteria comprimiendo la vena —debido a la profundidad de la pelvis—, sí revela los efectos funcionales de esa compresión. Esto incluye cambios en la velocidad del flujo, estrechamientos evidentes (estenosis funcional) y alteración en el patrón de onda venosa. Estos hallazgos nos orientan a sospechar una compresión extrínseca.

Muchas veces, el síndrome de May-Thurner se diagnostica después de una trombosis venosa profunda (TVP). En estos casos, el Doppler permite visualizar coágulos en las venas femorales o ilíacas, evaluar si son recientes o antiguos, y determinar si existe obstrucción parcial o total del vaso.

En fases más avanzadas, cuando el retorno venoso está comprometido por largo tiempo, el cuerpo genera vasos colaterales para intentar compensar la obstrucción. La presencia de estas venas dilatadas y de trayectos inusuales puede ser identificada fácilmente con el Doppler, y representa un indicio claro de que existe una compresión significativa en un segmento más proximal.

Ventajas del Doppler frente a otros métodos para detectar May-Thurner

La ecografía Doppler no solo es nuestra primera herramienta diagnóstica ante la sospecha de una patología venosa, sino también una de las más útiles en términos clínicos y logísticos. A continuación, detallamos las principales razones por las que el Doppler es clave en el estudio del síndrome de May-Thurner:

Es el primer estudio solicitado ante sospecha de TVP

Cuando un paciente consulta por hinchazón unilateral de la pierna, especialmente en el lado izquierdo, el Doppler venoso es el estudio inicial por excelencia. Es rápido, accesible, sin radiación y no requiere contraste, lo que lo hace ideal incluso en situaciones de urgencia o en pacientes con comorbilidades.

Permite orientar la necesidad de estudios complementarios (angio-TAC o venografía)

Aunque el Doppler no siempre puede visualizar directamente la compresión venosa en la pelvis, sí puede mostrar signos indirectos (alteración del flujo, presencia de trombos o colaterales) que justifican la indicación de estudios más específicos, como la angiotomografía o la venografía diagnóstica. Esto evita exámenes innecesarios y reduce los tiempos de diagnóstico.

Ideal para el seguimiento post-tratamiento

Luego del tratamiento del síndrome —ya sea con anticoagulación, colocación de stent u otras intervenciones—, el Doppler sigue siendo nuestra herramienta principal para controlar la evolución del paciente. Podemos evaluar la permeabilidad del stent, la resolución de trombos, y la mejoría del flujo venoso, todo sin procedimientos invasivos.

Agenda tu examen en Ecodoppler Vascular y obtén resultados confiables sobre el síndrome de May-Thurner

Si presentas inflamación persistente en la pierna izquierda, sensación de pesadez, antecedentes de trombosis o várices recurrentes, podrías estar frente a un caso de síndrome de May-Thurner, una condición que muchas veces pasa desapercibida y que puede tener consecuencias graves si no se diagnostica a tiempo.

En Ecodoppler Vascular Bogotá estamos preparados para ayudarte con un enfoque especializado, tecnología de última generación y experiencia clínica en el estudio de patologías venosas profundas. Nuestro equipo realiza ecografías Doppler con protocolos específicos para detectar compresiones venosas, brindándote un diagnóstico confiable, claro y orientado a un manejo adecuado desde el primer momento.

Agenda tu cita aquí para obtener un diagnóstico preciso. Estamos aquí para acompañarte con profesionalismo, empatía y compromiso con tu salud vascular.

Preguntas frecuentes sobre el síndrome de May Thurner

El síndrome de May-Thurner es una condición en la que la vena ilíaca izquierda se comprime por la arteria ilíaca derecha, dificultando el retorno venoso desde la pierna izquierda y aumentando el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP).

Los síntomas más comunes del síndrome de May-Thurner incluyen hinchazón de la pierna izquierda, sensación de pesadez, dolor, várices recurrentes y, en casos graves, úlceras o TVP.

La ecografía Doppler permite detectar alteraciones en el flujo venoso, signos de compresión, trombosis y circulación colateral. Aunque no siempre visualiza la compresión directamente, sí muestra sus efectos hemodinámicos, por lo que es clave en el diagnóstico del síndrome de May-Thurner.

Sí, la ecografía Doppler es una herramienta confiable para identificar signos sugestivos del síndrome de May-Thurner, especialmente en etapas tempranas o en pacientes con síntomas venosos crónicos. Es el estudio inicial recomendado.

No se requiere preparación especial. La ecografía Doppler es un estudio no invasivo, sin radiación ni contrastes, ideal para evaluar pacientes con sospecha de síndrome de May-Thurner.

En lugares como Ecodoppler Vascular, donde se realiza la ecografía de tejidos blandos en Bogotá, este tipo de atención especializada marca la diferencia.

No siempre. Algunos pacientes con síndrome de May-Thurner pueden estar asintomáticos o presentar solo síntomas leves. Sin embargo, el riesgo de trombosis venosa profunda aumenta si no se detecta y trata oportunamente.

En Ecodoppler Vascular Bogotá contamos con experiencia y tecnología especializada para realizar ecografías Doppler dirigidas al estudio del síndrome de May-Thurner, con protocolos diseñados para evaluar compresiones venosas profundas.

El tratamiento puede incluir anticoagulantes, colocación de stent venoso o seguimiento con Doppler según el grado de compresión y síntomas. El diagnóstico precoz mediante ecografía Doppler permite decidir el mejor abordaje.

Dr. Pedro Rey Escríbeme
Dr. Pedro Rey

Dr. Pedro Rey

Radiólogo Ecodoppler Vascular

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